Métodos para eliminar los ácaros

Se puede actuar contra los ácaros y sus alergenos de tres formas: 

  • controlando las poblaciones de ácaros vivos
  • reduciendo los alergenos de ácaros
  • disminuyendo la exposición de los pacientes a los alergenos 

La utilización de unas u otras medidas depende de muchos factores entre ellos el coste del tratamiento, la facilidad de su puesta en funcionamiento, la fuente principal de alergenos o las características del domicilio.

Métodos físicos contra los ácaros

Control de la humedad ambiental

Mantener la humedad relativa del interior por debajo del 50% evita la proliferación de los ácaros. El uso de deshumidificadores puede ser una herramienta adecuada.


Métodos de barrera (fundas de colchón y almohada)

Las fundas deben evitar tanto el paso de los ácaros como el de los alergenos. Condiciones que deben reunir las fundas antiácaros:

  • Deben cubrir completamente la almohada y el colchón
  • Deben llevar un cierre hermético
  • El sistema de barrera debe impedir el paso de los ácaros y el de sus excrementos
  • Debe permitir el paso de aire y del vapor de agua
  • Tienen que ser resistentes para evitar roturas que permitirían el paso de los alergenos


Eliminación por lavado

El lavado con agua a temperaturas superiores a 55ºC permite eliminar los ácaros y sus alergenos. Es aconsejable lavar la ropa de la cama semanalmente a esta temperatura o superior. En las secadoras se debe mantener la temperatura por encima de 55ºC durante, al menos, diez minutos.

Eliminación por congelación

En el caso de pequeños objetos de tela (peluches, almohadas...) es posible eliminar los ácaros introduciendo los objetos en el congelador durante 24 horas.

Retirar moquetas y alfombras, especialmente del dormitorio

También retirar los muebles tapizados o sustituir por materiales lavables.

Limpieza y aspirado frecuente de alfombras y moquetas

Aspirar con regularidad las alfombras y colchones disminuye, aunque no elimina totalmente, las poblaciones de ácaros.

Métodos químicos contra los ácaros

Acaricidas

Sustancias capaces de eliminar los ácaros mediante una acción química. Se aplican sobre los colchones, almohadas, sofás, alfombras... Aunque pueden ser eficaces, sus efectos no suelen ser duraderos. La máxima efectividad de estos productos se alcanza cuando se aplican junto a las medidas de control ambiental. Entre los productos acaricidas más utilizados, tanto a escala doméstica como en productos almacenados, se encuentran: benzoato de bencilo, S-bioaletrin (Esbiol), permetrina, deltametrina, fenotrin (Sumithrin), pirimiphos metil, octoborato disódico tetrahidrato, aceites esenciales (Thymus¸ Maleleuca, Eucaliptus). Los reguladores de crecimiento son sustancias que interfieren en el desarrollo de los ácaros.

Desnaturalizantes proteícos

Productos que se extraen de la corteza del roble, coco, café y té. Provocan la desnaturalización de los alergenos, impidiendo que puedan provocar la respuesta alérgica. No afectan directamente a los ácaros, por lo que se suelen utilizar junto a los acaricidas. El más utilizado es el ácido tánico.

Fungicidas

Eliminan los hongos, que son una fuente importante de alimento para los ácaros. Suelen utilizarse junto a los acaricidas. Entre los más utilzados se encuentra la natamicina (que también inhibe el crecimiento de los ácaros) y el 2-fenilenol.