Como el
sistema inmunitario se encuentra repartido por todo
nuestro organismo, las reacciones alérgicas
desencadenadas provocan trastornos muy variados
en función del lugar donde se produzca la
reacción. Por ejemplo, en los ojos puede
manifestarse enrojecimiento y picor (conjuntivitis),
en la piel aparecen habones o eccemas (urticaria),
o en el caso de los pulmones, la obstrucción
de los bronquios con el asma.
Laboratorios LETI, S.L., 2005. Todos los derechos reservados.